Las hojas secas no son basura: son materia orgánica que puede volver a la tierra, aportar nutrientes y ayudar a conservar la humedad del suelo.
Cuando las tiramos junto con los residuos o las quemamos, perdemos un recurso natural valioso y además aumentamos el riesgo de incendios y la contaminación del aire.
🌱 Compostarlas o utilizarlas como cobertura natural para plantas y jardines es una forma simple y sustentable de cuidar el ambiente desde casa.
Porque pequeñas acciones generan grandes impactos.
Las hojas no ensucian: forman parte del ciclo natural de la vida.
